La guerra asimétrica
LA GUERRA ASIMETRICA
El concepto de guerra asimétrica es bien sencillo: un Estado se arma, forma un ejército grande y disciplinado y se dedica a someter a otros estados sin capacidad para defenderse. La asimetría es la clave del éxito; si aquel mismo estado se enfrenta con otro de igual formación estratégica y logística, generalmente tiene pocas posibilidades de vencer.
El Imperio Romano basó sus exitosas campañas en la asimetría de la guerra, ya que mandaba a las veteranas legiones a conquistar territorios ocupados por pueblos, si bien guerreros, poco disciplinados y pobremente armados. Antes de Roma otros imperios aplicaron la guerra asimétrica, pero ninguno con los éxitos romanos. A partir del siglo V d.c., entrando en la Edad Media Baja se usó mucho este tipo de combate y no ha dejado de aplicarse hasta el día de hoy.
Venezuela es un ejemplo de un Estado que se prepara para la guerra asimétrica, básicamente en contra de sus propios ciudadanos, y se arma con la excusa de una invasión norteamericana a su territorio. Si uno se pone a ver un mapa mundial, inmediatamente se da cuenta que USA no está en condiciones de una guerra total con contra de Venezuela. Estados Unidos está aplicando otro tipo de política y es dejar que los países latinoamericanos se empantanen tanto que no tengan más remedio que pedir ayuda a Washington.
En el caso venezolano esta política, aparentemente la está ayudando el propio Chávez, endeudándose cada vez más, regalando petróleo, y aplicando políticas sociales que sus ciudadanos rechazan, pero que el gobierno las aplica con rigor militar.
El caso de Irak no fue una guerra asimétrica ya que frente a los aliados había un ejército grande,bien pertrechado y perfectamente identificado; y tan es así que se declaró el fin de la guerra cuando ese ejército se rindió. Los sucesos posteriores sí forman parte de una guerra asimétrica, porque el terrorismo es asimétrico.
¿Y porque digo que el terrorismo hace una guerra asimétrica? porque actúa en una forma brutal,con un poder de destrucción sobrevalorado en puntos muy específicos, pequeños y bien definidos en contra de la población civil fundamentalmente.
El terrorismo, aparte de aplicar artefactos militares para sus fines, aplica la guerra psicológica, infundiendo miedo e incertidumbre: nunca se sabe dónde y cómo atacará; puede ser un ataque a un centro de reclutamiento en Bagdad o un escape de gas en el subte de Buenos Aires, la voladura de trenes en Londres o el ataque a ómnibus en esa misma ciudad.
El terrorismo no tiene más remedio que usar la asimetría de la guerra, basando ésta táctica en la sorpresa, ya que no le es posible enfrentar a ejércitos entrenados y bien pertrechados.
El terrorismo de décadas pasadas, era un terrorismo basado en revindicaciones políticas, en la lucha por el cambio de un sistema de gobierno por otro. Con este tipo de terroristas se puede negociar, porque ellos son políticos y actúan como tales y si llegan a la lucha armada es básicamente un acto político.
El terrorismo actual es de base religiosa, y como todo conflicto de base religiosa, es dificilísimo de solucionar porque a) los terroristas religiosos no tienen los parámetros de los terroristas políticos , b) los terroristas religiosos no piensan racionalmente (los jefes sí lo hacen), así que es prácticamente imposible mantener una negociación y c) estos terroristas religiosos vienen de un sistema de creencias muy especial, muy cerrado y ortodoxo, dónde la capacidad para el discenso no está aceptada. De esta forma estos terroristas tienen un sistema de células (ya tradicional en todo terrorismo) aparentemente inconexas y dormidas en todas partes del mundo.
La única acción que pueden hacer los posibles blancos es mantener un sistema de inteligencia muy sofisticado, capaz de detectar cuándo una célula es despertada, determinar su capacidad de acción y tratar de encontrar a los contactos que permitan la captura de otras células.
Y aquí aparece nuevamente la asimetría: son los terroristas quienes tienen la iniciativa, los planes son desconocidos como también su capacidad de fuego, entrenamiento, disciplina, suministros, apoyo logístico,etc.
Recién se reduce la asimetría cuando es capturado un terrorista, generalmente por filtraciones de información, y éste revela la composición de la célula. Pero el asunto termina allí; las demás células vuelven instantáneamente al estado durmiente, y recomienza el proceso.
Como ya hemos dicho, con este tipo de terrorismo religioso no hay solución política posible, porque simplemente sus objetivos no son políticos; sus objetivos son religiosos y no hay forma más difícil de solucionar un problema si la religión es el punto central del mismo. Ya la historia nos cuenta muchísimos casos de enfrentamientos religiosos que no han podido ser solucionados más que por la aniquilación total de una de las partes; los casos más notorios y recientes son Irlanda y la India.
Ahora aparece el Islam con sus aspiraciones (que no son nuevas), queriendo destruír, aniquilar a Occidente y sustituír la cultura occidental por la islámica. Las aspiraciones expansionistas islámicas comienzan pocos años después de la muerte de Mahoma; hasta ahora Occidente las pudo frenar y seguramente lo hará esta vez, pero ahora el Islam está más globalizado y encontramos fanáticos religiosos en todo el mundo. En la época de Ricardo Corazón de León, estaban en el Medio Oriente solamente; el la época de Carlos V llegaron a sitiar Viena y la sola presencia del ejército imperial los hizo retoceder. Ahora las cosas son muchísimo más difíciles ya que hay como un sentimiento místico hacia estos terroristas. Mientras existió la URSS ese sentimiento místico anti-occidental se canalizó hacia el sistema comunista; una vez caída la URSS por poco tiempo ese sentimiento no tuvo un objetivo, pero rápidamente es enfocado hacia el fundamentalismo islámico.
Alvaro Kröger
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